Titubear


En la clase de literatura, la primera consigna de escritura de este año fue escribir en treinta palabras una palabra que nos identificaba. Sin embargo, había que describir esta palabra usando otro contexto, escribiéndola usando otro objeto. Luego de haber escrito esta pequeña descripción, nos juntamos en grupos y tuvimos que alargarlo. Al escribir mas, quedaba un texto de tres párrafos que continuaban con la idea principal de lo que previamente habíamos escrito.
Después de esto, tuvimos que compartir nuestros relatos y recibir opiniones tanto positivas como negativas sobre como estaba desarrollado, y sobre como podríamos ampliar y extender los relatos pero de forma individual. Para poder rellenar mi texto, utilice el capitulo 18, "El tiempo" del libro "El arte de la ficción" de David Lodge. Este capitulo explicaba como dos autores famosos, Jane Austen y Charles Dickens, usaban el estado climático para describir las emociones de los personajes de sus relatos. Yo decidí usar esta técnica, porque ahora teníamos que usar parte de lo que ya habíamos escrito pero crear un nuevo texto. Personalmente, el último texto me costó mucho mas que toda la otra parte. Me costaba mucho decidir que parte elegrir, y una vez que pude hacerlo no sabia como terminar el cuento. Sin embargo, fue una nueva forma de escribir que prefiero mucho mas que otras.


A continuación les dejo el texto:

Arriba, en la inmensidad del cielo, no se percibía la calidez del sol y solo se observaban la oscuridad y grisáceos tonos. Todo el cielo estaba inmerso en una capa de densas nubes, por momentos había una leve llovizna y en otros, una fuerte y pesada cortina de agua.

En la impotencia de la ciudad, debido al agua, la gente prefirió no salir de sus hogares y quedarse en la comodidad de sus hogares. Un señor que rondaba la mediana edad, estaba parado en la vereda. Este hombre gerenciaba un pequeño supermercado. Asimismo, la titubeante lluvia no lo dejaba ni vender como de costumbre, ni ir a otra parte porque necesitaba los ingresos. Por esto, no se decidía entre cerrar el local y seguir esperando estoicamente la llegada de un comprador.

El tiempo parecía que quería hacer ese tiempo más decaído y gris.El señor sintió que tenía que pasarlo con su ser más querido, es decir su adorada hija. Él sabía que los días sombríos y decadentes como ese ella la pasaba mal y él no quería que ella los pasara sola. Después de pasar un momento parado mirando las gotas caer, aquel irresoluto señor decidió cerrar el local para iniciar un largo camino hacia su primogénita.

La atestada y concurrida ciudad extrañamente parecía un cielo claro sin nubes, mientras que arriba, en la bóveda celeste seguía todo muy negro pero continuaba como si todavía no se decidía si largarse a diluviar o dejar de hacerlo. Empezó a mirar hacia la calle mientras que se dirigía hacia una parada de colectivo. Como si el cielo lo hubiera detectado y odiara, empezó a diluviar de tal forma que parecía que caían piedras. Él no sabía si es que había tomado una mala decisión o era solo el clima que le decía que se apurara o se quedara. Los minutos parecían que pasaban como horas en ese lugar donde se estaba mojando hasta el último de los pelos. Cuando finalmente decidió llegar el colectivo 150, se veía tan lleno que el vacilante hombre decidió subirse, pero cuando llega a la parada que tendría que haber bajado, no pudo hacerlo.

La odisea de llegar a donde quería se complicaba cada vez más, porque logra bajar en la siguiente parada, pero sigue diluviando y la innumerables cantidades de calles lo hacen perder. Abatido, el hombre dobla por una calle y se encuentra con una familiar sensación y una conocida casa frente de sus ojos. Al reconocerla, oscila por unos instantes antes de tocar el timbre, pero por única vez, nunca estuvo tan seguro de una decisión.

Comentarios

  1. La relación entre el clima y el personaje es evidente. La lectura transmite una serie de sensaciones bien claras. ¡Buen trabajo!
    La decisión final del comerciante, a pesar de todo, es una buena manera de resolver el relato.
    Quedan algunas cuestiones para comentar, de tipo formal. Pero lo charlaremos en clase, personalmente.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El día ambiental humano

Leyes de Mendel