El crimen confuso

    Unos meses atras en glew, Buenos Aires, me entregaron un caso a mi, Mary Johnson, que trataba de que habían matado a un farmacéutico viudo y sin hijos el sábado 25 de agosto a las 8:33 p.m. Había pocos sospechosos, uno era una empleada, que decían que tenia un posible romance con el; un sobrino del farmacéutico, que se encontraba en bancarrota, que no veía muy seguido y un vecino. Los policías habían encontrado huellas húmedas de una camioneta en el patio, y en una de las paredes de la cocina habían escrito con letra rojo y curiosa una frase decía: "Dios le da pan al que no tiene dientes". Yo no podía sacar conclusiones hasta que fuera a la casa. 
    El día siguiente fui a la casa y me quede viendo la pared escrita y luego me di cuneta de que la letra estaba escrita con sangre! Luego fui a ver al muerto a su habitación, (ahí lo había dejado hasta que lo enterraron) le mire las dos manos pero no tenia ninguna lastimadura, ni sangre, ni una cortadita.
    Luego fui a entrevistar a todos los sospechosos, pero no encontré nada. Lo único interesante era que dos de los sospechosos tenian guantes. Ellos eran el vecino y el sobrino, supuse que ellos se habían cortado el dedo para escribir la pared con sangre, les pregunte si se podian sacar los guantes. Ambos se lo sacaron los guantes, pero los dos tenían una venda en la mano derecha.
    Seguí investigando por una semana este caso, cada sospechoso en especial al vecino y al sobrino, pero nunca se sacaban la venda. Luego fui a un lugar muy extraño donde alquilan y venden camionetas (por las huellas de la camioneta que encontraron los policías en el patio), y me dijeron que vino una una persona que alquiló una camioneta por unos tres días, el sábado a las 8:00 p.m. y que cuando la devolvió había un liquido rojo en el piso de la camioneta.
    Me quedé pensando, y pensé por que seria el sobrino o el vecino, pero me di cuenta de que podía ser que quería su fortuna. Aunque ne sea mucha, le serviría porque el estaba en bancarrota. Luego pensé porque el vecino, y sospeche porque quería el espacio de la casa, para ex parcir su territorio. Me dirigí a la casa del sobrino, entre y logré ver en el tacho de basura que había un recibo de alquiler de camioneta y le pregunté de que era ese recibo y me dijo que era de un recibo de paraguay. Le seguí preguntando sobre su tío, pero no me dijo ninguna respuesta sospechosa. Después me retiré a la tarde, pero volví a la medianoche sin que me viera, agarré el recibo del tacho de basura y me di cuenta de que era de aca, de Argentina. Luego fui a su habitación donde estaba el, y le saqué la venda sin que se diera cuenta y tenia un corte con sangre seca cayendo de el dedo. Entonces me di cuenta de que era él el asesino. Me fui de su casa y al día siguiente fui a su casa con unos policías a meterlo en la cárcel. El como todo criminal negó todo, pero yo tenia las pruebas y el igual fue a la cárcel. Luego le pregunté por que lo había hecho eso y el dijo que lo hizo porque nunca fue bienvenido en la casa de su tío. Al final fui a la casa del vecino y le dije que si no se sacaba la venda lo iba a meter en la cárcel. El se sacó la venda pero no tenía nada, le pregunte que si no tenia nada para que usaba una venda, y el me dijo que la tenia porque el sobrino lo amenazo, para que use la venda para que parezca que el era el asesino. 
    Al final, como todos los casos: otro hecho, otra resolución. Yo, Mary, sabía que podía hacerlo y pude. 



 
                                                          Farmaceutico



Sospechoso N°1 

Criminal

               

Comentarios

  1. Muy buen trabajo. El final es absolutamente sorpresivo y lográs dar una explicación al misterioso asunto de las vendas.
    8 (ocho)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El día ambiental humano

Leyes de Mendel